Hay cosas que damos por sentadas en la rutina de nuestro perro. La cama, el juguete favorito, la correa del paseo. Y después está el bowl: No es solo un recipiente. Influye directamente en cómo come y bebe tu perro, en su digestión, en su nivel de ansiedad a la hora de comer, y hasta en su postura. Elegir bien no es un detalle menor.


Primero: ¿todos los perros necesitan lo mismo?

No. Y eso es exactamente lo que hace que haya distintos tipos de bowls.

Hay perros que comen relajados, despacio, sin apuro. Hay otros que devoran la comida en segundos como si alguien les fuera a sacar el plato, lo que puede causar atragantamientos, hipo, distensión abdominal e incluso problemas más serios a largo plazo. Hay perros de hocico corto que necesitan un diseño que les facilite el acceso. Y hay los que simplemente merecen comer lindo, con un bowl que quede bien en cualquier rincón de la casa.

Para cada uno de esos perros, hay una solución distinta.


Nuestros bowls

Bowl Luca Clásico: el esencial. Fabricado en silicona premium 100% libre de BPA, es suave al tacto, no absorbe olores ni bacterias y es apto para lavavajillas. Su base antideslizante lo mantiene fijo en cualquier superficie: no más platos que se corren ni derrames. Funciona para comida y agua, y queda perfecto en cualquier rincón de la casa. Disponible en rosa y verde.

Bowl Luca Anti-Ansiedad: para los ansiosos. También en silicona premium libre de BPA, con base de sopapa que se adhiere firmemente a cualquier superficie. Su diseño interno con patrones con relieves estratégicos obliga al perro a reducir el ritmo al comer, lo que mejora la digestión, reduce el riesgo de atragantamiento y baja la ansiedad alimentaria. Suave para el hocico, resistente y fácil de limpiar. Disponible en rosa, verde, naranja y azul marino. 

Bowl Anna: el bowl doble. Incluye dos bowls de acero inoxidable y una base de silicona antideslizante que mantiene todo en su lugar y protege el piso de derrames. Perfecto para tener comida y agua en el mismo espacio sin ocupar el doble de lugar, e ideal para perros que necesitan hidratación siempre a mano. Práctico, higiénico y con un diseño limpio que se integra a cualquier casa. Disponible en lila, negro y verde.

Bowl Olaf: con su diseño original minimalista y redondeado de acero inoxidable, es el bowl más higiénico para las mascotas. No retiene bacterias, no absorbe olores y contiene una base elevada para integrarlo a cualquier espacio. Funciona tanto para comida como para agua. Disponible en verde, rosa y blanco.


¿Cómo saber cuál le conviene a tu perro?

  • Come rápido y de manera ansiosa → Luca Anti-Ansiedad
  • Necesitás agua y comida en un solo lugar → Anna
  • Priorizás la higiene, la durabilidad y la postura → Olaf
  • Come tranquilo y querés algo simple y lindo → Luca Clásico

Tips extra

Lavar el bowl todos los días es tan importante como elegir el correcto. Los residuos de comida húmeda generan bacterias rápidamente, y un bowl sucio puede ser la causa de problemas digestivos que parecen no tener explicación. También prestar atención a la altura: perros grandes o de cuello largo se benefician de bowls elevados para no forzar la postura al comer.


 

"Finalmente un bowl que está a mi altura. Literal." — Milú, perro.